Erase un chico joven que se enamoró con un hombre mayor. Le costó al principio, pero consiguió ligar con él finalmente. El hombre mayor estaba casado con una mujer muy madura. Aun así, hicieron el amor, una y otra vez, pero en secreto. Ellos se hacían pasar por amigos, pero más tarde, el chico joven conoció a la hija de aquel hombre mayor y sintió una atracción muy fuerte por ella. Entonces el hombre mayor, sin saber nada del asunto, le presentó a su hija. Al cabo de un tiempo, el chico, con la hija del hombre mayor, formó una pareja.
Un día la hija se lo confesó a sus padres, y finalmente el chico y la chica se casaron. Tuvieron un hijo a quien le pusieron el mismo nombre que el del chico. Pero desde aquella vez que el chico vio a la madre de su novia tan guapa con el maquillaje y el escote de aquel vestido tan probocativo para él, empezó a enamorarse ciegamente de la madre de su novia (Esto es, de su suegra). Al chico le gustaban los pechos muy grandes, y comenzó a sentir más atracción por su suegra, que por su novia.
Hubo mucho roce entre la madre de la novia y el chico. Además la suegra le cogió mucho cariño al chico joven desde el principio. Finalmente, hubo más que roces entre ellos, y la suegra también quedó preñada. La madre de la novia abortó, pero la hija se dio cuenta de todo, y se enfadó mucho. La novia, (ahora su mujer) le decía a su marido (el chico) que él estaba enfermo y que a ella le estaba dando asco. No lo quiso volver a ver en la vida.
El chico se fue del pueblo a otro pueblo. Aquel mismo día que llegó al pueblo, se cruzó con otro hombre mayor muy atractivo, y al cruzarse se miraron fijamente uno al otro, con una cierta chispa de atracción entre ellos. El otro hombre, incluso se giró para echarle un ojo.
Finalmente, el chico en su nuevo hogar, se quedó recapacitando en todo mientras observaba unas fotografías;
En una salía él con unos hombres maduros semidesnudos, tan solo con un tanga que les cubriera el bulto de la entrepierna, agrupados y sonrientes para sacarse la foto. En otra foto se encontraba él de niño, besando a otra niña de su edad, como enamorados. Y finalmente se paró a mirar una foto en la que salía toda su familia; el chico, el padre, la madre, el tío, la tía, el abuelo, la abuela, los primos, y la niña que besaba en la anterior foto.
Conclusión; Yo podría ser tu hermano.
Y por casualidad, giró la cabeza para observar las voces que se escuchaban desde la ventana de su habitación. Observó cómo el hombre con el que acababa de tener un flechazo por la calle, se encontraba ahora feliz con la compañía de sus nietos, su hija y su mujer.
Un día la hija se lo confesó a sus padres, y finalmente el chico y la chica se casaron. Tuvieron un hijo a quien le pusieron el mismo nombre que el del chico. Pero desde aquella vez que el chico vio a la madre de su novia tan guapa con el maquillaje y el escote de aquel vestido tan probocativo para él, empezó a enamorarse ciegamente de la madre de su novia (Esto es, de su suegra). Al chico le gustaban los pechos muy grandes, y comenzó a sentir más atracción por su suegra, que por su novia.
Hubo mucho roce entre la madre de la novia y el chico. Además la suegra le cogió mucho cariño al chico joven desde el principio. Finalmente, hubo más que roces entre ellos, y la suegra también quedó preñada. La madre de la novia abortó, pero la hija se dio cuenta de todo, y se enfadó mucho. La novia, (ahora su mujer) le decía a su marido (el chico) que él estaba enfermo y que a ella le estaba dando asco. No lo quiso volver a ver en la vida.
El chico se fue del pueblo a otro pueblo. Aquel mismo día que llegó al pueblo, se cruzó con otro hombre mayor muy atractivo, y al cruzarse se miraron fijamente uno al otro, con una cierta chispa de atracción entre ellos. El otro hombre, incluso se giró para echarle un ojo.
Finalmente, el chico en su nuevo hogar, se quedó recapacitando en todo mientras observaba unas fotografías;
En una salía él con unos hombres maduros semidesnudos, tan solo con un tanga que les cubriera el bulto de la entrepierna, agrupados y sonrientes para sacarse la foto. En otra foto se encontraba él de niño, besando a otra niña de su edad, como enamorados. Y finalmente se paró a mirar una foto en la que salía toda su familia; el chico, el padre, la madre, el tío, la tía, el abuelo, la abuela, los primos, y la niña que besaba en la anterior foto.
Conclusión; Yo podría ser tu hermano.
Y por casualidad, giró la cabeza para observar las voces que se escuchaban desde la ventana de su habitación. Observó cómo el hombre con el que acababa de tener un flechazo por la calle, se encontraba ahora feliz con la compañía de sus nietos, su hija y su mujer.
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